Ollantay Rojas

Ollantay Rojas

In Bailarines by Mariano Valbuena

Antes de su paso por el festival de tango de Zurich, hablamos con el bailarín y coreógrafo Ollantay Rojas sobre, entre otras cosas, tendencias renovadoras del tango.

La constante reconstrucción del tango

Ollantay es un experimentado en el mundo tanguero: Creció escuchando tango, folklore, música latinoamericana y jazz. Estudió folklore, teatro, danza contemporánea y piano. Cursó estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y es abogado de la UBA. Cuando terminó el secundario ingresó a la escuela de danza contemporánea de Cristina Barnils; allí se le abrió otro mundo donde sus posibilidades en el tango se ampliaron.
Ollantay es de esos que en Buenos Aires reúnen en una misma persona y bajo un mismo concepto a las tendencias renovadoras del tango, en fusión con la danza y teatro. Quisimos conocerlo más.

¿Qué vas a hacer en Suiza?

Voy a dar unos cursos de composición coreográfica en el Festival de Zurich Tango Woche para ejercitar posibles o imposibles herramientas de composición para crear en tango, para que el bailarín o coreógrafo que se acerque se lleve la intención de hacer algo propio, genuino, el escenario y coreografía son un mundo muy amplio, no sólo show o competencia, formato al que uno y el público estamos acostumbrados…hay mucho más… Como bailarín estoy influenciado por la danza contemporánea y teatro. Siempre tengo la necesidad de contar otras cosas y por momentos me siento algo enclaustrado en el lenguaje clásico tanguero. Así, improviso para componer coreografías. Es eso: experimentar, combinar a prueba y error. En mi caso, para generar una puesta me permito cruzar la lógica del tango con música, danza, teatro, entre otros elementos.

Piazzolla, por nombrar otro explorador en lo suyo, estuvo toda su vida tratando de salir del tango. ¿Qué te pasa a vos?

Busco divertirme con lo que hago, sincerarme conmigo mismo, con qué me pasa cuando bailo tango, mostrar qué se me ocurre y también aburre. Cuando hice Tango in Blue quería escapar de estereotipos tangueros de hoy, y experimentamos mucho con el tango, probé cosas que guardaba de mi experiencia laboral y en ese contexto no encajaban. Es interesante que nombres a Astor, más bien creo que quiso hacer su propio tango, no salirse, componer desde su actualidad, no como si viviera en el ’30. El mercado está saturado de productos que emulan la forma de componer de originales y arriesgados bailarines de los ’80, tal vez solo estilizamos la técnica.

¿Cómo ves hoy al baile de tango?

Sobre su expresión escénica, en crisis, que implica también oportunidades. Los shows de “casas de tango” parecen no tener perspectivas de renovación. Hace más de 30 años se creó Tango argentino, que despertó una verdadera fiebre en todo el mundo, y desde ahí, creo, se copió ese estilo, pero nunca se generó algo con tal repercusión. Hoy, muchos shows que salen a girar hasta se llaman de forma similar, “Tango esto o tango aquello”, y en esencia son lo mismo. Seguramente el público extranjero busca aquellos clichés y quizás como turistas promedio buscaríamos eso de otros países. Pero, en mi caso, normalmente busco afuera formas renovadoras de otros países, que inmersos en el mundo del arte actual se apoyan casi inevitablemente en lo interdisciplinario.

¿Cuáles bailarinas podrían ser representativas de esa renovación?

Hay muchas que bailan y asimismo en su búsqueda, lo importante es la constancia en ese lado B del tango. Ahora, me vienen a la cabeza Melina Brufman o Milagros Rolandelli.

¿Estás contento con la etapa que te toca vivir?

Recontento. Hoy no pasa, por ejemplo, como pasó en los ’60 a músicos que quisieron hacer su camino, eso de que cualquier música que se corriera de cierta estandarización era reprimida por empresarios y grabadoras que dictaminaban “Esto es tango, esto no”, y así. Para seguir viendo tango en un escenario, simplemente se debe ser fiel a su naturaleza, esa cosa más bien intuitiva de abrazar y comunicarse con el otro, sus componentes más elementales, sin distraerse con la destreza, el efecto, o sin coartarse por sagrados cánones milongueros. Eso enamora del tango en todo el mundo. Bailar, improvisar abrazado a otra persona, en la pista de baile o escenario, en fin, códigos básicos. Esto busco, y a la vez probar la yuxtaposición con otros lenguajes para resignificarlos.

Días de tango y después

Ollantay agradece elogios de la crítica especializada que señalan su virtuosismo técnico y encantadora presencia escénica que derraman sus obras sobre el escenario, y prodigiosa transmisión de sentimientos descarnados que padecen los personajes que muestra. Los halagos no vinieron solos: Actuó en teatros y casas de cena tango show de Buenos Aires. Participó en producciones de cine y TV nacionales y extranjeras. Realizó giras y dio diversos workshops en Brasil, Cuba, México, Japón, Italia, Suiza, Austria y Grecia. Alcanzó el primer premio en el Certamen Metropolitano Hugo del Carril en la categoría de Tango No Tradicional en 2001. Fue premiado en 2006 por el Fondo Nacional de las Artes con una beca nacional de perfeccionamiento en danza. En danza moderna trabajó en el circuito off independiente y producciones comerciales, con los coreógrafos Silvina Grinberg, Pablo Rotemberg, Leonardo Cuello, Luis Pereyra, Alejandro Cervera, Milena Plebs y Laura Roatta. Perteneció al “Ballet de Bolsillo” de Oscar Araiz. Fue también becario del Impulstanz Festival, Viena en 2013. Recibió subsidios para creación y estudio del Fondo Metropolitano de las Artes e Instituto Prodanza.
Participó como coreógrafo e intérprete del videoclip Bitter Tears de Rufus Wainwright. Realizó la coreografía de Trust -régie de Pablo Maritano- para el CETC. Colaboró artísticamente de los espectáculos de tango “Por debajo del fin” y “Tango Street”. Actualmente se desempeña como asistente del espectáculo Infinito Tango de la Compañía de Leonardo Cuello.
Es director y coreógrafo de Ombúpolis -grupo Pleimovil-, Tango for import -videodanza-, Tango in Blue y Ensayo Nº 1.

Futuros proyectos:

“Ahora preparo Ensayo Nº 2, junto a Lisandro Eberle y Milagros Rolandelli. Así como los músicos hacen y escriben sus estudios que luego devienen en obras, me propuse con estas cortas experiencias encarar un proyecto de descubrimiento para apelar directamente a sentidos de quien está en escena y quien observa, un intento por indagar acerca de lo que sostiene internamente a un bailarín o músico en exposición y a su vez qué le pasa al público mientras es partícipe necesario de ese rito teatral. Para quienes crean con el tango desde el hoy es fundamental la continuidad y visibilidad de sus propuestas, por eso también junto a un grupo de coreógrafos trabajamos en conformar una Plataforma para el Tango Escénico Actual (PlaTEA).

Publicado en | Published in

Revista | Magazine Nº 258


Fecha: JUN 2016

Copyright: Tangauta 2016

Textos: Guillermo Chulak

Fotos: Papagni Meca + Gabriel Reig

Cortesía de: Ollantay Rojas


Leer revistas | Read magazines