Susana Miller y María Plazaola

Milongueando 2015

In Festivales, Tango por Luz by Luz Valbuena

Durante agosto tuvo lugar en Buenos Aires, Milongueando, el encuentro internacional que hace foco en el tango que se baila en las pistas porteñas y ha inspirado la creación de varios encuentros similares alrededor del mundo. (En la foto de portada: María Plazaola y Susana Miller)


En esta edición se ofrecieron clases de técnica para mujeres y para hombres; talleres de milonga y de vals; clases sobre el estilo Carlos Gavito, Ricardo Vidort y Horacio Préstamo; mateadas y prácticas.
También se proyectó Una charla con Gavito, documental de Mafalda Trotta, con la asistencia de familiares, ex alumnos, instructores y amigos del recordado bailarín a diez años de su muerte.



Como de costumbre cerró el encuentro una milonga de gala en la Región Leonesa musicalizada este año con la selección de Vivi La Falce y la música en vivo de La Juan D’Arienzo. No faltaron las exhibiciones de milongueros y rondas de instructores y alumnos.
Así lo cuentan quienes cada año convocan al Milongueando: Susana Miller, pionera en analizar y difundir el lenguaje milonguero y creadora de La Academia, y la bailarina María Plazaola, última pareja de Gavito y socia en La Academia desde 2001.

¿Quiénes participan del Milongueando?

SM: Vienen milongueros distintas partes del mundo, muchos alumnos de La Academia y público de distintos niveles al que le interesa profundizar sus conocimientos técnicos. Muchos se quedan después del encuentro para aprovechar la oportunidad de bailar en la escena porteña y tomar más clases. Creo que tomar clases y compartir el piso con los milongueros locales es un método excelente para asimilar el tango de pista.

¿Cuáles fueron las clases especiales de este año?

SM: Las clases de técnica en el Milongueando son muy profundas. Apuntan a la posibilidad de entender y adueñarse de la relación entre nuestra emoción y nuestro cuerpo en movimiento.
Este año enseñé vals sobre el concepto rítmico y los ‘dibujos’ de Vidort, un milonguero de la vieja guardia que dejó una gran influencia en la pista de la milonga.
También di clases con Horacio Préstamo, uno de los milongueros veteranos cuya presencia aún podemos disfrutar. Se analizó y experimentó la noción de bailar en una baldosa, con giros a izquierda y derecha, en la más acabada muestra de lo que significa espacialmente el tango de pista.
MP: Di clases de milonga con percusión en vivo junto al músico Hugo Samek, con quien trabajo desde hace muchos años. Incluir la percusión en la clase nos da resultados pedagógicos muy importantes porque subraya la base rítmica que queremos trabajar.
En otras clases trabajé exclusivamente el estilo Gavito, con la cuota de emoción que sigue representando para todos.

¿Cómo fue el resultado del encuentro?

SM: Como siempre, creo que fue un aprendizaje para todos. Haciendo el mismo camino, descubro otras formas de enseñar y de acercarme.
Las clases regulares en La Academia están divididas por niveles y horarios pero en el Milongueando nos unimos y compartimos el espacio. A la gente le fascina ese encuentro. A mí me genera confrontaciones y algunos acuerdos silenciosos que me ponen en otra etapa de dudas y crecimiento.
MP: El encuentro fue cambiando de forma con los años y adaptándose a la realidad tanguera de hoy que es fluctuante. La forma que tiene ahora me gusta mucho, es un encuentro muy íntimo en donde se mezclan los extranjeros con los alumnos que están con nosotras todo el año y eso produce una escena muy especial. Yo lo disfruto mucho porque puedo darme el lujo de hacer las cosas que quiero hacer como el homenaje a Gavito.


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Tango Revista Magazine

El Tangauta Revista | Magazine Nº 250 (OCT 2015)
COPYRIGHT: © Tangauta 2015
TEXTOS: Luz Valbuena
FOTOS: Cortesía de Milongueando 2015