Fernanda Grosso Alejandro Ferreyra Mundial

Fernanda Grosso y Alejandro Ferreyra

In Bailarines by Mariano Valbuena

De la Zona Norte al mundo (3)

Oriundos de Olivos, ganaron campeonatos de Zona Norte en Tango Escenario en 2011, y Tango Salón, 2014. Alejandro Ferreyra y Fernanda Grosso tienen la fuerte premisa de mantener la esencia y elegancia del tango argentino.

Entre el salón y el escenario

Iniciaron su carrera profesional en 2002 y unieron sus caminos en 2007. Hoy son coreógrafos y directores del grupo Tango Desire Company, que ha actuado en Buenos Aires y otras ciudades de Argentina y el mundo. Los premios obtenidos en los campeonatos, los ayudaron a llevar el tango allende las fronteras de la Ciudad de Buenos Aires, donde no siempre hay recursos para perfeccionarse.

¿Qué es lo que más les motiva de bailar?

F: Lo más importante, aparte del disfrute de la música, es el lenguaje que se crea entre la pareja. El tango como baile, es tan variado y amplio que permite realizar cosas muy sutiles que generan gran conmoción y conexión en la pareja. Y cuando encontrás una persona con la que conectas, y podes sumergirte en la música olvidándote del resto, vivís una sensación única e indescriptible. Escucho a algunas mujeres quejarse de tener un rol de “seguidoras”, pero encuentro en este rol la ventaja de experimentar bailes y estilos muy distintos, según con quien bailemos siendo esto muy enriquecedor.
A: El tango tiene una cualidad adictiva: en su lenguaje tiene infinitas posibilidades. Más profundo se llega, más puertas se abren. La música, abrazo con la mujer, coordinación de movimientos, pausa, sorpresas del cambio de dinámicas, hay tantas cosas que crean este sentimiento indescriptible al bailar tango.

¿Cambiaron mucho al pasar de amateurs a profesionales?

A: Cuando comenzamos aún estábamos en el colegio secundario, Fernanda tenía 13 y yo 16. Sin conocernos, arrancamos de manera similar, aprendimos y bailamos en un grupo de jóvenes, ella en Monte Grande y yo en Capital Federal, y por una de esas casualidades, un certamen de danzas hizo que los grupos se fusionaran. Mi papá, Carlos Ferreyra y su pareja en ese momento María Dutil, impulsaron ese ballet juvenil (EV Tango) que de amateur, poco a poco se profesionalizó.
F: Las clases que ofrecía el grupo con distintos profesores nos permitieron formarnos paulatinamente, aprender a bailar con distintos compañeros, hacer las primeras exhibiciones, subir a los primeros escenarios, etcétera.
A: Los bailarines que lo integrábamos aprendimos y trabajamos juntos en un ambiente con mucha creatividad y esfuerzo, y esto hizo la transición entre amateurs y profesionales fuera gradual y natural. Muchos grandes bailarines de hoy pasaron por ese grupo en algún momento, y eso nos trae muy gratos recuerdos. Junto con el crecimiento de la compañía, fue creciendo la pareja, lo que nos llevó a enseñar durante muchos años en Buenos Aires y exterior. Hoy, conviven en nuestra pareja el baile social junto al de exhibición.
F: Ya como adultos, si bien ambos logramos estudios universitarios y convertirnos en profesionales en otras aéreas, nunca dejamos de tomar clases de tango, ensayar, ir a la milonga, hasta el punto donde no pudimos mantener ambas cosas por una cuestión de tiempo, y dejamos nuestras carreras profesionales a un lado, para dedicarnos en tiempo completo al tango. Mi mayor temor en ese momento era perder el entusiasmo por bailar, al convertirse en un medio de vida, pero por suerte no sucedió. El camino del aprendizaje del tango es infinito, siempre hay más por conocer y aprender, no es sólo un baile, hay mucha cultura e historia para sumergirnos.

¿En qué medida se consultan al decidir sobre sus carreras?

F: Hace 16 años que nos conocemos y desde 2007 que bailamos juntos, nos conocemos mucho… demasiado… Nos aconsejamos respecto a qué cosas hacer más allá del tango, que nos ayuden a mejorar nuestra salud y estado para bailar. Somos muy autoexigentes y también bastante críticos el uno con el otro. Junto a Carlos Ferreyra dirigimos una compañía de tango hace siete años, Tango Desire. Trabajamos en Argentina y hacemos giras internacionales, con 22 o más artistas. Allí cada uno tiene un rol específico y tomamos decisiones día a día. Por eso la confianza es fundamental en un 100%
A: Tenemos la misma visión del tango: gran parte de nuestro trabajo es sobre un escenario, pero invertimos nuestro tiempo para crecer en el tango de pista. La cualidad que pensamos más importante en nuestra pareja, es el balance armónico entre salón y escenario. Siempre consultamos nuestras decisiones en este equipo de tres: Fernanda, Carlos y Alejandro.

Patético

Música | Music: Jorge Caldara • Letra | Lyrics: Horacio Ferrer • Versión: Orquesta de Osvaldo Pugliese

¿Existe un estilo exclusivamente argentino de bailar tango?

A: El “estilo argentino” de bailar tango es una mezcla de factores: es todo aquello creado por milongueros que llenaban milongas en épocas doradas, es el “swing” o “cadencia” del caminar porteño, la cultura Argentina del momento de su creación y también la evolución de la misma hasta ahora. Se puede aprender tango, todos sus pasos y yeites, pero si no te interesás por todo el resto, solo rascás la superficie.
F: No creo que haya un “estilo argentino”, pero sí hay una idiosincrasia que se lleva al baile. También para quienes no son argentinos, muchas veces por el gran respeto que tienen al tango, desean bailar “tango original o más fiel a raíces”, perdiendo de vista que no hay una sola verdad en el tango, y que inclusive en Argentina hay muchas maneras de bailarlo. Este mito se derriba cuando viajan a Buenos Aires y conocen la amplia variedad de milongas, todas con atmósferas distintas, donde conviven los más variados bailarines y milongueros de Argentina y mundo entero.

Si el tango es atemporal. ¿También es un género libre en términos estéticos?

A: El tango es libre y es muy interesante ver cómo evoluciona y se transforma. Pero siempre sabiendo que el tango es a tierra, creación de la improvisación y conexión entre dos personas. Llevado al escenario o exhibición, existe la posibilidad de mezclarlo con otras danzas y tocar temas más contemporáneos, lo que a veces lo hace más interesante para el público en general.

¿Dónde está el límite?

A: Hay algunas cosas que a nuestro parecer hacen al tango diferente a cualquier otra danza: abrazo confortable y tan cercano a otra persona, posibilidad de improvisación constante, donde la mujer se sumerge o entrega en brazos del hombre, y en lo social el respeto a otras parejas en la pista y códigos y valores del mismo. Esto es fundamental en términos sociales. En escénicos, jugar y experimentar con otros géneros lo alejan un poco de sus raíces pero en algún punto, a veces, también lo enriquecen.
F: Cada uno establece sus propios límites. Para nosotros el límite está cuando se pierde la comodidad, elegancia y marca del hombre. Aún siendo una coreografía para show, siempre bailamos desde la marcación, para llegar al tango escenario desde el tradicional armoniosamente.

¿Qué les aguarda este año?

F: Será un año de muchos viajes. Ahora terminamos la primera gira del año, donde visitamos desde diciembre del 2015 Bangkok, China, Corea del Sur y Medio Oriente, y a fines de marzo nos presentamos en un festival cultural en Beijing con Tango Desire. En Mayo, será nuestra segunda gira por Turquía, Manila, Kuwait, Italia, UK, participando en distintos festivales y dando workshops. En Julio y Agosto en Buenos Aires damos clases y exhibiciones, además bailando y ensayando con Tango Desire. Más tarde, en la segunda parte del año, haremos una gira con la Compañía y otras novedades.

Publicado en | Published in

Revista | Magazine Nº 256


Fecha: ABR | APR 2016

Copyright: Tangauta 2016

Textos: Guillermo Chulak + L.V.

Fotos: Cortesía Grosso-Ferreyra


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